Comprensión y complicidad
Ante él giró desenfadado que Ana le había dado a nuestra conversación, no pude hacer otra cosa más que sonreír de manera distendida. Ella procuraba mantener en alto el nivel de su idoneidad respecto a la temática de sus consejos y reproches, pero no pudo contenerse a la hora de dejar fluir lo que eran sus deseos más profundos, pues recién acababa de conocer la desnudez de su novio y por la forma en que le brillaban los ojos quedaba en claro que lo que había visto le ha