Una tienda de sorpresa y una verdad
Después de aquel sorpresivo cambio de planes, me tocó cambiarme de manera apresurada para estar lista antes de que la paciencia del señor Cavill colapsara. Antes de salir me detuve a darle las gracias a Rachel.
―Gracias por todo ―le dije con una sonrisa amistosa. A pesar de que aún seguía sintiendo hacia ella ese recelo por sus aproximaciones insidiosas hacia el señor Cavill, no podía desestimar lo que había sido su intención de regalarme un buen consejo en m