Kerrie sentía que su corazón no paraba de latir luego de la ensoñación que había tenido. En su vida había tenido un sueño húmedo. Nunca había experimentado algo como eso. Lo atribuyó a un estado hormonal, pero en verdad no había pasado nada de eso.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos por el sonido de su celular. Tomó el aparato y en la pantalla salía el nombre de Hazel.
―¿Kerrie? ¿Estás en tu cuarto?
―Sí, ¿por qué? ¿Sucede algo? ―Hazel soltó una sonrisa nerviosa.
―Algo así, ¿en qué habitac