Las semanas siguientes fueron una mezcla de confusión y claridad para Victor. El caso seguía avanzando, pero él ya no era el mismo hombre que había comenzado la investigación. Había enfrentado sus propios miedos, las voces y las sombras, y aunque no las había vencido por completo, había aprendido a reconocerlas y no dejar que lo controlaran.
Elena había sido su ancla en todo este tiempo. Había estado a su lado cuando las cosas parecían fuera de control, pero también había respetado su necesidad