Cuando todo vuelve a latir (1era. Parte)
Dos días después
New York
Alexander
No sé si estoy muerto. No sé si sigo atrapado en un sueño demasiado largo. Solo sé que hay voces. Lejanas. Difusas. Como si me hablaran desde el fondo del agua.
Y una imagen vuelve una y otra vez, sin piedad: Moreau sujetando a Elizabeth entre el humo, las llamas devorándolo todo, el calor sofocante quemándome los pulmones. El disparo. Siempre el disparo. La bala alojándose en mi cuerpo, la sangre brotando sin tregua, caliente, interminable, como un castigo p