APRIL
— ¡Tia! ¡Te quiero presentar a alguien...!— La pequeña Molly, tiraba de mí, y yo sentía que me llevaba directo al infierno. «¡Ay no!....por dios no... », Carol me miraba encogida de hombros, conteniendo la carcajada
«¡Oh sí...Justo ahora no se le ocurre nada...Gracias Carol!»
Molly sigue jalando de mi por la casa, hasta llegar a la galería exterior, «pero ¿que soy tonta yo? ¿ Por qué no le digo que ya lo conozco y ya...?».
Pero es tan tierna su ilusión, su carita ilusionada, no puedo...