—Eso no puede ser —Richard Bruce pasó sus manos por sus cabellos y suspiró—. Si Armando está vivo, ¿por qué no ha aparecido durante todos estos once años? ¿Por qué no nos ha denunciado? ¿Por qué se esconde?
—Ve tú a saber por qué ese infeliz, pero de algo sí estoy segura: es que quiere vengarse de nosotros —Ava se paró delante de su amigo y, mirándolo a los ojos, solicitó—: Hay que encontrarlo y volverlo a asesinar. Armando Brown no puede reaparecer en mi vida.
—¿Cómo lo vamos a encontrar?
Ava