Mundo ficciónIniciar sesión«Calma, mi soplo divino».
Mila, una señora de cincuenta y dos años, de carácter amable y educado, casada, con dos hijas ya mayores, una de dieciséis y la otra de veintiún años.
Llevaba una vida tranquila, era ama de casa, le encantaba cocinar y dar largos paseos por la playa.
Su marido, Vicente, un hombre serio y trabajador, llevaba más de treinta años en la construcción, se había ganado el puesto de gerente de su equipo de obreros, de los







