Mundo ficciónIniciar sesiónElvira recogió a Débora en el puerto marítimo, ambas se dieron un gran abrazo y se montaron en el coche de Elvira.
—¿Crees que ha vuelto a recaer? —fue lo primero que preguntó nada más sentarse en el asiento del copiloto.
—Deb, no tengo ni idea de cómo llegó allí, por qué estaba manchada de sangre y sostenía un cuchillo, estaba aún en uno de sus estados de shock cuando la encontré, la llevé a casa e hice lo que tuve que hacer para que no la culparan. ¡







