Mundo ficciónIniciar sesiónÁngel y Carmen entraron en la habitación.
Carmen observó lo que había en la camilla y sintió que una paz enorme se adueñaba de su cuerpo, sentía que sus pies se alejaban del suelo. Oía voces celestiales en su cabeza. Ahí estaba el demonio.
Ángel se ocuparía de ese bicho traído de las profundidades y así el mundo se reestablecería, volvería a brillar y por años reinaría la paz. «Meri, deben de pagar todos, Meri, mi diosa, mi reina. Este sucio, r







