Capítulo 158. El banquete de los reyes.
Los aplausos continuaron retumbando contra los vitrales altos mientras Alessandra y Julien avanzaban de la mano por el pasillo central, dejando atrás el altar. El velo blanco se mecía despacio.
Al llegar a las últimas filas, Alessandra barrió el banco con un zarpazo visual rápido. Eugenia ya se había marchado, desvaneciéndose en el aire fresco de la tarde sin dejar rastro ni chismes. El porche de la iglesia quedó limpio.
Héctor y Leonella caminaban inmediatamente detrás de los novios, escoltan