—Solo tenía intención de quedarme exactamente seis meses antes de marcharme... De verdad que no quería enredarme contigo. Pero.
Acabé enamorándome de ti. Al principio, solo fingía ser una esposa para evitar sospechas, pero en algún momento me di cuenta de que no quería que descubrieras la existencia de Vanessa. Tenía miedo de que te fueras... Me aterrorizaba que me abandonaras y te marcharas —Dijo ella, tragándose las lágrimas.
Robert frunció el ceño. Estaba furioso de que ella estuviera tan ansiosa por una razón tan simple.
—¿De verdad tenías intención de dejarme una vez que terminaran las elecciones generales?
Los sollozos de Mabel se hicieron más intensos. Los recuerdos que había reprimido durante tanto tiempo se clavaron en ella, desgarrándola. Los días en los que él la había descuidado e ignorado pesaban sobre sus párpados como un gran peso de tristeza.
—No sabes. Lo miserable que fui durante nuestro matrimonio.
Su voz era tan desdichada y pesada.
Él ni siquiera podía imaginar la