Una vez que el entierro de Cecil terminó, nadie se movió del lugar, ni lobos, ni vampiros, ni tritones, ni sirenas, todos estaban esperando las órdenes de sus reyes, ninguno se movería de allí por si los necesitaban
En ésta pequeña batalla, no había habido ninguna baja en los seres sobrenaturales pero lo que se venía no era sencillo, Lican había huido al bosque oscuro, un lugar dónde se encontraban los h