En la sangrienta batalla, Vladislav ya harto de los invasores dioses egipcios, volcaba su implacable poder sobre Sobek, el dios cocodrilo corría enbuelto en llamas por todo el lugar, en el camino incendio a unos cuantos chacales del ejército de Anubis
Imbécil! qué haces quemando a mis hermanos Sobek? debí invitar a venir al demente de Seth en vez de traer a este animalejo!
Como pudo el dios al que se le atribuía la creación del río Nilo vertió de esas sagradas aguas en él, más había quedado ta