Los tres destinados regresaron a la mansión de Dante, aunque no quisieran irse del lado de su amada Lea no podían quedarse y tener a los bebés cachorros en el hospital sin comer, estaban demasiado pequeños todavía y a como estaban las cosas era mejor que los atendieran bien
Dante salió a avisarles a Shura, Bruno y Renzo que Lea ya había sido atendida y llevada a una cómoda habitación dónde el se quedaría