Luciana estaba lavando los platos cuando de repente sonó su teléfono. Se secó las manos y contestó la llamada.
—Luciana —la voz de Miguel sonaba tensa y ansiosa.
—¿Qué pasa? —su tono se había suavizado desde que supo que Daniela había dejado a Miguel.
—¿Estás en casa ahora? —preguntó él.
—Sí —respondió Luciana.
—Y... ¿Alejandro? —Miguel no sabía que Luciana y Alejandro ya estaban divorciados, pues Daniela no le contaba estas cosas. Por eso no sabía cómo decirle a Luciana sobre la infidelidad de