Mundo ficciónIniciar sesiónEra uno de esos días hermosos de mayo, con el sol otoñal brillando en un cielo muy azul y una brisa suave. Y el pandemónium de Buenos Aires rodeándolos. Se tomaron un momento para deplorar que estuvieran en la ciudad, en vez de una playa junto al lago o acampando en la montaña.
—Por lo menos estamos juntos —dijo Miyén alzando su cerveza.
Tuvieron que brindar por eso, y otra vez por el cumpleaños de Juan.
Una multitud se paseaba entre los puestos que ofrecían artesanías







