Mundo de ficçãoIniciar sessãoSilvia respiró hondo cuando el ómnibus se detuvo junto a la plataforma con un último bufido.
Allí estaba.
En pocos minutos habría dejado atrás todos los malos momentos que había vivido allí. Y los buenos momentos también. Pero como los malos aún eran muchos más, y mucho más importantes, no podía experimentar la menor tristeza por irse de aquel rincón del mundo dejado de la mano de D







