Nora
La cena es una obra maestra del surrealismo. Una comedia representada en la cuerda floja, sobre un abismo.
Esperaba un restaurante discreto. Es todo lo contrario: una brasserie ruidosa y luminosa en el centro de la ciudad, abarrotada de colegas de la facultad y conocidos del mundo literario. Un escenario. Un teatro. Y yo, la marioneta de la que él sostiene los hilos.
Me visto con un esmero maniático, eligiendo un vestido sobrio, cerrado, de un azul marino severo. Una armadura. Me peino, me