Y así el oficiante empieza con un discurso que tarda unos minutos.
Él y yo solo nos sonreímos unas que otras veces, trato de pedirle explicaciones con la mirada, pero solo me guiña un ojo. Entonces llega la parte más importante de esta improvisada pero muy bien elaborada ceremonia. Ya tendré tiempo de sobra para exigirle una explicación después, porque debe dármela o me volveré loca.
—Así pues, les pregunto: Mark Michaels, ¿quieres contraer este matrimonio simbólico con Camila Vega y efectiva