Escucho la fuerte discusión desde un rincón.
—Eres un imbécil! ¿Cómo puedes hacerme esto? Tanto tiempo botado a la basura. Está claro que no me mereces... —Ella llora, golpea el pecho de él, quien le dice palabras de arrepentimiento y trata de tranquilizarla, mas no lo consigue.
Respiro cada vez más rápido y mis sentidos me gritan que soy la culpable de todo esto. ¿No podía enamorarme de otro hombre? Puede que en mi mundo su relación sea un desastre y que él no la ame, pero en su mundo es tod