Me quedo como muda, el nudo en mi garganta crece con cada segundo que ella besa a Mark en la mejilla y hace que él acaricie su pequeño vientre, el cual de verdad luce un poco abultado. Las lágrimas se agolpan en mis ojos, mas no me permito llorar. El viento helado golpea mi rostro con violencia y miro al cielo, parece que se acerca una tormenta. Observo una última vez a los dos, ella está feliz a más no poder, y él muestra emoción, pero en su expresión gana la preocupación según puedo ver ahora