Llegaron a casa de Kilian y al pasar por la puerta principal, Kassidy chocó con unas maletas enormes situadas a unos pasos de la entrada. Sintió de inmediato el rígido y veloz agarre en su cintura que impidió su caída y al notar que no aflojaba, levantó la vista en su dirección notando su ceño fruncido.
Sin darle tiempo a preguntar nada, una pelirroja despampanante se abalanzó sobre él ignorándola por completo, sujetando su rostro para besarlo y con el impulso, provocó que este la soltara sin