El encuentro p3.
La música estridente retumbaba en todo el lugar. Jex y James entraron sin ningún problema, después de ser reconocido por uno de los guardias. De hecho, fue demasiado fácil para ellos y que los llamara Volov a su privado provocó un dejo de suspicacia en nuestro guardaespaldas favorito.
—No puedo creer que aparecieras por aquí después de tantos años, muchacho.
—La necesidad tiene cara de hereje, mi querido Sergei.
—¿Y qué los trae por aquí?
—Mi amigo y yo necesitamos dinero rápido.
—¿Pero que no