Aun seguía de espaldas a él no sabía si realmente había escuchado bien y pedía por lo que sea no haberlo hecho. Lentamente me gire para poder verlo, ver si encontraba algún indicio de que se trataba de alguna broma de muy mal gusto.
Pero no fue así, su rostro no contaba con ninguna sonrisa o con algo que me dijera que estuviera bromeando.
– ¿Qué? – pregunte aun sin saber que decirle con exactitud
– Victoria también está aquí – pues no, no había oído mal ni tampoco se trataba de algún juego
– N