– ¿Y ahora qué? – pregunto confundida Becca saliendo de los brazos de Ethan, este la miro con el ceño fruncido, no le gustaba cuando se alejaba de sus brazos.
– ¿A qué te refieres? – pregunto el demonio.
– ¿Que pasara conmigo aquí? ¿Podre subir como lo hace Ethan? – pregunto esta vez mirando hacia su padre, este suspiro sin tener la certeza de que contestarle.
– Tenemos un lugar que gobernar hija, no creo que te aburras. Al menos por un tiempo – Becca lo miro agrandando un poco los ojos
– ¿Gobe