Para cuando Lily despertó, la luna en lo alto bañaba el cuarto del hospital.
Miró el techo de la sala con un nudo en la garganta.
Si su cuerpo no era capaz de manejar una discusión como esa con Pietro, ¿Cómo enfrentaría Samantha?
Durante la última semana se repitió a sí misma una y otra vez que todo estaría bien. Y ciertamente, cuando estaba ocupada con su trabajo o cuando sus hijas dormían a su lado, creía que podría con todo.
Pero en ese momento, estaba solo ella, y ante ella misma, no había