- Vamos a casa, cariño – le dije
Nos llevé hasta la playa de la casa de la manada Luna Amatista
- Esta playa es muy hermosa.
- Sí, es verdad… se escogió la playa más hermosa de nuestro territorio para construir la casa. Entremos, mi amor… estoy bastante cansada, no dormí nada anoche.
- ¿Por qué no dormiste? – preguntó
- ¿Crees que podría haber pegado un ojo al no saber cómo estabas?
- ¿Estabas preocupada por mi?
- Claro que sí – dije
- Ayla… tu pareja no es fácil de derribar. Y soy incans