Mina lo miró a los ojos, y su cuerpo empezó a desvanecerse.
- No, Mina… mírame, por favor. No me dejes…
Ante la desesperación de ver que la luz en los ojos de su amada Mina se disipaba, la remeció buscando que reaccionada, Mina miró hacia el cielo y sus ojos empezaron a cerrarse poco a poco. Darius la besó con fuerza en sus labios y se aferró a su mano. Mina sujetó la mano de Darius con fuerza y dio una inmensa bocanada, como quien vuelve a la superficie después de haber estado sumergido por