Capitulo 59.
Tenía al menos quince minutos viendo su reflejo en la taza de café frente a ella, no esperaba verlo de nuevo, al menos no tan pronto.
—¿Estás bien Charlotte?
—¿Eh? —aquella voz la sacó de sus cavilaciones—, si Jul estoy bien ¿Por qué lo preguntas? —inquirió la rubia alzando su esmeralda mirada.
—Linda lo pregunta porque hace más de veinte minutos te serví esa taza de café y ya está frío y ni siquiera has tomado un sorbo.
—Estoy bien no te preocupes Juliette.
—Si tú lo dices yo te creo linda,