Capitulo 81.
Tomé una bocanada de aire termine aceptando la petición de mi abuela y fui a su casa a cenar con Helios y mis hijos, fui recibida por una mujer delgada y alta, de una alta coleta y vestimenta negra.
—Buenas noches —saludé a la mujer que nos recibió—. ¿Está Alexa? —pregunté intimidada con el aspecto de esa mujer.
—Si señora, su abuela la espera. —respondió la mujer recalcando el parentesco familiar de la pelinegra y su señora—, adelante pasen. —Dijo la sobria ama de llaves.
Helios tomó de