Capitulo 58.
Batía la mezcla para el desayuno, tenía ganas de waffles y jarabe de maple.
—Pensé que no despertarias —habló Juliette apoyando los codos en la encimera de granito—, ¿Estuvo buena la noche? —Inquirió la pelinegra de ojos chocolate metiéndose una fresa a la boca.
—No imaginas cuanto. —Respondia con ironía.
—Eso no suena muy convincente de tu parte. —Refutó Juliette apoyando su cabeza sobre su mano.
—¿Quieres café? —ofrecí mientras sacaba un par de waffles de la waflera.
—Por favor.
Serví el