Mundo ficciónIniciar sesiónEl teléfono sonó Artemis corrió para atenderlo, pero el detective Rodrigo Díaz detuvo en seco al pelinegro.
—Escuche Lombardi ya sabe cómo actuar, trate de extender la conversación lo más que se pueda de eso dependerá que ubiquemos a los secuestradores.Tomó el teléfono. —Diga.—¿Está solo? —preguntaba la persona al otro lado de la línea.—Si. —Se limitó a responder el pelinegro.—Ya usted sabe para que lo estoy llamando, no iré con rodeos. —R






