Franco se negó a asistir a la fiesta que él mismo le propuso el departamento creativo y se encerró en su oficina cuando recién caía la noche. Debía terminar con todos los pendientes que habían quedado en suspenso por quedarse en el hospital.
Patricia había sido su tabla de salvación al ir y venir del hospital a la empresa varias veces al día con documentos por firmar, pero ya le había enviado el sitio web de lo que quería como compensación: Un set de maquillaje que más parecía una maleta enorm