— ¡Tony, me tenías muy preocupada! ¿Por qué te fuiste así sin decirme nada? — Allegra lo miró a los ojos tratando de hallar la respuesta en ellos.
Él la tomó por los hombros con delicadeza e inspiró profundo.
— No podía decírtelo, no quería preocuparte, además, darte información era ponerte en riesgo, ese loco de Santoni está completamente fuera de sí, ha hecho cosas increíblemente sucias, marchita todo lo que toca.
— Pero él no sabe que tú estás relacionado con el caso.
— No estoy seguro de qu