CAPÍTULO 42. Tiempo juntos
—Debes estar bromeando —digo con los ojos desorbitados al ver la máquina que tengo enfrente.
¿Me quiere matar? Esta vez estoy segura de que no regresaría.
—No, yo aprendí de la forma difícil. Sé que tú podrás —dice demasiado seguro.
Es cierto, su padre le enseñó con autos de carrera a manejar, pero eso para mí es suicidio. Y se podría decir que amo mi vida, que no es mía, pero sí lo es.
Todo un enredo.
—De acuerdo… te diré algo. Aprenderé la forma manual, en un auto seguro, y te prometo que lue