— ¡¿Por qué le dijiste a Nina esas cosas de Jared?!
Mi entrada en el despacho de mi madre fue como un vendaval de furia e indignación juntas; me sentía enojada, molesta y frustrada por la falta de escrúpulos que cada día se hacía más notoria en Úrsula.
— ¿Disculpa? —Cuestiono alzando solo una fracción de su rostro en mi dirección a través de la montura de sus lentes—. No veo la necesidad de que entres a mi estudio con esos modos tan… grotescos. Te calmas y me explicas que sucede.
Dejo a un lado