Nina se ha marchado hace veinte minutos del evento y para mi suerte no me ha faltado buena compañía desde entonces; he hablado con varios colegas del medio y alguno que otro político amigo de Úrsula, todos muy amables. Ahora me encuentro bastante entretenida mientras platico cerca de la pista de baile con una de las mujeres más vistas en toda Australia.
—Te juro que ame el último desfile que hicieron en Mila, incluso me compre dos vestidos de esa colección —me dice muy animada, Sophie Pratt, pr