Aquel día conocí la envía, desee con todas mis fuerzas ser el cremoso dulce que lamia con tu lengua, ansié estar rodeado de tus manos, anhele ser quien te brindase tanto placer. Ahora que conozco la inmensidad de la gloria, no pienso darme convencido, iré por ti al mismo infierno y te arrancaré de las manos del demonio.
La detective
El mundo de Camila se vino abajo por completo, parecía que la sequedad en su garganta estaba por hacerla reventar. Tragó y tragó, pero no pudo deshacer el nudo en