Te oculté debajo de mis deseos, apacigüé el amor que sentía por ti, pinté mis manos de carmín y todo para volver a tus besos. Regreso a ti y nada podrá impedir que tú vuelvas a mí.
Yo no era nadie
Mientras Lucas y Camila reafirmaban su amor con la promesa de sus besos, la madre de Lucas le narraba lo sucedido a Patricia; una mujer hermosa, alta, de cabello negro y mirada seductora, la mujer que había conseguido conquistar el corazón de un hombre con mucho dinero, era cierto que la familia de Lu