Al caer la noche, la pobre Anastasia está agotada.
—respira un poco hija— aconseja su madre
—lo siento mamá, quiero ser puntual, ya tengo listo las cosas de los niños por favor madre, compórtate ¿Sí? La enferma te cuidará pero debes poner de tu parte ¿Estamos?
—vete tranquila hija, se que algo más te pasa, pero lo hablaremos en cuanto te desocupes de todo ésto
—estoy normal, madre, estas alucinando, ¡¡Niños nos vamos!!— gritó Ana a todo pulmón para que la escucharán
—no te creo, no puedes ment