—¡Ya basta ustedes dos!— se altera Parrow
—¿No te das cuenta que ella quiere dejar a mi hijo sin padre?— la señala María y Anastasia le sostiene la mirada desafiante
—¡Jamás! Incluso, si Sebastián me pidiera el divorcio en estos momentos, se lo doy, pero no tengo tiempo para perderlo con una mujer con pocos valores como tú
María se ríe como loca.
—¡Estúpida ese cuento que te lo crea la muerta de tu madre!— Anastasia siente como la sangre se le sube a la cabeza, y luego no lo pensó ni dos veces