Al llegar al restaurante, Adrián toma a Anastasia de la mano, e ingresa como si realmente fueran una pareja y la verdad se ven divinos juntos. —soy la envidia de todos— Adrián acomoda la silla para Anastasia, la cual toma asiento con elegancia
—me has halagado mucho, luego me acostumbro— ella lo observa sentarse
—si alguna vez tomas la decisión de darme una oportunidad, no te vas arrepentir— Adrián alza su mano como señal para que el mesero se acerque
Ana baja su mirada, aunque está nerviosa,