Ben y la esposa de Forrest tomaron asiento, ella planeó con detalle cómo sería el encuentro, así que apenas el portón principal le dio paso a Joe, ella se ocultó, por lo que cuando él llegó al recibidor fue avisado sobre la visita que lo esperaba en el salón, al cual entró con el ceño ya fruncido.
–¿Usted vino aquí por mí? No creo conocerlo.
–En efecto señor Forrest, no me conoce, pero eso no importa en este momento, vine a preguntarle por Jeyna.
–¿Qué tengo