A Irene no le apetecía aparecer delante de ellos, tampoco le gustaba ese nombre, Lola.
Mientras no la molestaran, podría pasar toda su vida sin volver a verlos.
Hasta que hace tres años su madre tuvo un accidente de coche y necesitó dinero para la operación, entonces Irene tuvo que suplicar a Carlos.
Fue en esa ocasión cuando ella vio completamente la frialdad de Carlos.
Desde entonces, no ha tenido ningún contacto con la familia.
Solo ve ocasionalmente el nombre de Lolita en la televisión o en