El hombre estaba vestido con un abrigo gris, como si aún llevase consigo el aire helado del exterior.
Se quedó ahí parado, causando que cada nervio en Irene se tensara.
Su cabeza zumbaba.
No esperaba que Robin llegara.
Había llamado a Hugo.
Además, no estaba segura si Robin había escuchado lo que Sergio había dicho hace un momento.
Cuando Sergio vio a Robin, también frunció el ceño.
Era una coincidencia demasiado oportuna.
Pero Antonio.
Al ver a Robin, una sonrisa maliciosa se esbozó en su rostr