La tira estaba en la mano de Remi y su risa ya se intensificaban.
Empezó pequeña, como una respiración, un sonido contenido en el fondo de su garganta, y luego se abrió, pausada y deliberada. Se presionó ligeramente los labios con los dedos, pero sus ojos estaban abiertos y danzantes, y no hizo ningún esfuerzo por contenerse.
"¡Lylah, ¿estás embarazada?" Los pies de Santiago se movieron rápidamente antes de que la risa abandonara por completo su boca.
Cruzó la habitación rápidamente, con la man