Una vez terminados los asuntos de trabajo, ya había anochecido, y Silvio propuso ir a cenar juntos.
Logan:
—Lo siento, tengo un asunto importante que atender, dejaremos la cena para otra ocasión.
Silvio se rio y dijo:
—El asunto importante al que te refieres, ¿no será ir a cenar con la señorita Mena?
Logan se detuvo un momento, pero no lo desmintió.
Al ver esto, Silvio se dio cuenta de que Logan lo había dado por hecho.
—¿No dijiste hace unos días que la señorita Mena ya no tenía nada grave? ¿Y