Romeo frunció el ceño: —¿Nada?
—Sí —dijo su amigo—. He oído que se casó muy joven, pero ella y su marido no deben de tener una buena relación, los vecinos de la familia Estrella no parecen haberle visto, y no parece caele bien a los Estrella, pues no quieren ni mencionarlo.
Tras decir eso, el amigo de Romeo hizo una pausa: —Además, ya tienen una hija.
Romeo levantó la cabeza, sospechando que había oído mal: —¿Qué has dicho?
—Es verdad, y me quedé de piedra cuando me dieron la noticia, porque no