Rebeca lo tomó.
Era un acuerdo de divorcio.
Lo primero que mencionaba era que él tomaba la custodia de Carolina.
El resto consistía en los bienes que había repartido para ella, había un total de varias páginas.
Había venido para preguntarle cómo iba su divorcio.
Al ver este acuerdo de divorcio, lo hojeó despreocupadamente y lo volvió a dejar sobre la mesa, diciendo: —No tengo nada que objetar.
Dijo, abriendo su bolso y buscando a tientas un bolígrafo para firmar.
Las tácticas de Rebeca para lleg